Dos perspectivas sobre el sufrimiento

Según Un curso de milagros, la curación de la mente depende de entender que existen dos formas diametralmente opuestas de ver el sufrimiento.
1. La perspectiva del ego: El sufrimiento como castigo y defensa
Para el ego, el sufrimiento es algo real y externo.
- Víctima y victimario: El ego nos dice que sufrimos por culpa de los demás, de los genes, del pasado o incluso de Dios. Al sentirnos “víctimas inocentes”, proyectamos nuestra culpa interna en otros para que ellos sean los “malos” y nosotros los “buenos”.
- Cortina de humo: El dolor físico o emocional sirve como una distracción perfecta para mantener nuestra atención fija en el cuerpo y que nunca regresemos a la mente, que es donde realmente reside el poder de decisión.
- Expiación por el pecado: Inconscientemente, el ego cree que si sufrimos ahora, aplacaremos la ira de un Dios vengativo, “pagando” por nuestro pecado de separación con enfermedad o dolor.
2. La perspectiva del Espíritu Santo: El sufrimiento como una ilusión y un aula
Para el Espíritu Santo, el sufrimiento es una decisión de la mente y no un hecho físico.
- El secreto de la salvación: La curación comienza cuando reconocemos: «Yo mismo fabriqué esto y es esto lo que quiero deshacer». El sufrimiento no te lo hace el mundo, sino tu propia decisión de estar separado.
- El aula del perdón: En lugar de ver el dolor como una tragedia, lo usamos como un “aula de clase” para aprender que nada externo puede quitarnos la paz de Dios si no lo permitimos.
- Magia frente a Milagro: Mientras que la “magia” intenta curar el cuerpo (el efecto), el milagro sana la mente (la causa) al elegir al maestro de la paz en lugar del maestro del miedo.