Un entrenamiento mental para la paz interior
Un curso de milagros funciona como un sistema de entrenamiento mental diseñado para cambiar tu percepción del mundo de forma radical. No busca enseñarte qué es el amor, porque el amor no se puede enseñar. Su propósito real consiste en despejar los obstáculos que te impiden experimentar la presencia del amor en tu vida. Este programa de autoestudio te ofrece un mapa claro para escapar del miedo, el dolor y la soledad.
No hay nada comparable a Un curso de milagros. Lo considero una carta de amor de Dios a la humanidad. Su visión panorámica aterriza en una serie de ejercicios prácticos para aliviar el sufrimiento y lograr una sanación duradera. Su sabiduría, profundidad, corazón, poesía y su capacidad para transformar vidas no tienen parangón. Contiene toda la verdad que cualquier persona, o la humanidad en su conjunto, necesita para liberarse de todo miedo, dolor y soledad. Algunas de sus lecciones prometen que, si alcanzas la maestría del principio que se estudia hoy, puedes ahorrarte mil años de deambular a tien-tas por un bosque de dolorosas ilusiones. UCDM [Un curso de milagros] es el pase definitivo que nos permite «salir libres de la cárcel» y escapar de la rueda del karma.
La meta final de este entrenamiento siempre es la paz absoluta y la felicidad. El libro te enseña que la paz no depende de las circunstancias externas o de lo que ocurra en el mundo. Tú aprendes que el disgusto es una elección y que siempre puedes elegir otra cosa. Al cambiar tu manera de pensar, transformas completamente tu experiencia de la realidad.
Este origen dice mucho del curso, porque una de las claves de este curso es trabajar con las relaciones personales para aprender y perdonar. El curso no hace ninguna concesión, explica lo que explica de muchas maneras diferentes, pero siempre dice lo mismo. Es muy coherente y muy sólido. El único objetivo del curso es hacerte experimentar Paz. La Paz que no depende de ninguna circunstancia. Desde luego, el propósito del curso no es convertirse en una religión nueva ni nada por el estilo, o en una secta (aunque hay personas que lo han intentado), o en algo para hacer proselitismo.
David Portillo – La paz como elección
Este curso te ayuda a detener las maquinaciones locas de tu mente y sanar tus marcos de referencia dañados. Jesús utiliza conceptos que tú puedes comprender para llevarte hacia una visión espiritual. El entrenamiento no requiere que te retires a un monasterio ni que realices rituales extraños. Tú aplicas sus principios en tus relaciones cotidianas para alcanzar la cordura.
El perdón como llave de la liberación
El perdón constituye la herramienta principal que propone el curso para alcanzar la salvación. Sin embargo, este concepto de perdón difiere totalmente del uso popular del término. Tú no perdonas pecados reales ni absuelves a otros por daños verdaderos. El perdón real consiste en reconocer que lo que creías que alguien te hizo nunca ocurrió en el nivel de la verdad.
Mediante esta práctica, tú liberas al mundo de todas las proyecciones de tu propia mente. El perdón deshace la culpa inconsciente que te mantiene atado al sufrimiento. Tú comprendes que nadie te hace nada a ti, sino que tú te haces todo esto a ti mismo. Al liberar a tus hermanos de tus juicios, tú mismo te liberas de la prisión del ego.
Jesús te enseña a mirar tus pensamientos de ataque sin juzgarte. Esta honestidad te permite entregarle tus resentimientos al Espíritu Santo para que Él los reinterprete. El perdón se convierte así en un hábito que restaura tu verdadera identidad como Hijo de Dios. Tú descubres que la inocencia de los demás constituye la única verdad que existe.
La maestra espiritual Florence Scovel Shinn caminaba por una tienda de juguetes cuando se topó con un escaparate en el que se exhibía un enorme oso mecánico de ojos llameantes que mostraba los dientes y gruñía ferozmente. A los pies del oso había un niño pequeño que miraba a la bestia, sonriendo.
—¿No te da miedo el oso? —preguntó la Sra. Shinn al niño. —La verdad es que no —respondió él—. Los osos no muerden a los niños buenos.
Este sencillo encuentro capta la esencia de Un curso de milagros. Atraemos el ataque, el conflicto y la enfermedad solo porque creemos que merecemos el dolor y la pena. Cuando sabemos que somos inocentes, no hay razón para que Dios o el mundo nos castiguen. Todas las lecciones de UCDM están dirigidas a ayudarnos a reconocer nuestra naturaleza como seres divinos que solo merecen el bien. «Ya no volverás a dudar de que lo único que te puede acontecer a ti a quien Dios ama son cosas buenas […]» (L-151.10:3).
El milagro y el colapso del tiempo
Un milagro representa un cambio de percepción que te permite pasar del miedo al amor en el momento presente. No busques milagros en sucesos físicos externos, pues el milagro ocurre exclusivamente en tu mente. El milagro te devuelve la función de causa y dejas de verte como una víctima de los efectos del mundo. Tú recuperas el control sobre tu propio universo interno.
El propósito fundamental del milagro consiste en ahorrarte tiempo en tu camino espiritual. El curso afirma que un solo milagro puede sustituir a un aprendizaje que duraría miles de años. El milagro produce un colapso del tiempo lineal y elimina intervalos de sufrimiento inútil. Tú cancelas el pasado en el ahora y liberas tu futuro de la repetición de errores.
Pregunta: Esa es una línea muy fuerte: «Pues el tiempo es una invención tuya y, por lo tanto, lo puedes gobernar». ¿Cuántas personas en este mundo han tenido alguna vez una experiencia de gobernar el tiempo?
Respuesta: Muy, muy pocas. Este es el propósito de los pasajes como este: enseñarnos la verdad que nuestra experiencia desmiente. Podemos ver de nuevo la enseñanza revolucionaria de Un curso de milagros, que dice literalmente que el mundo entero es una ilusión. Nuestra experiencia del tiempo y del espacio solo existe en nuestras mentes, y por lo tanto tenemos el poder de cambiar dicha experiencia. Aquí también está involucrada una idea metafísica más profunda, pues esto significa literalmente que podemos cambiar el tiempo. La manera de aprender a hacerlo es elegir lo que parecen ser los pequeños milagros en la vida de cada día.
Los milagros son naturales y ocurren cuando tú estás dispuesto a ver la verdad. Tú tienes derecho a los milagros debido a lo que eres por creación divina. El milagro te enseña que no hay grados de dificultad entre un problema pequeño y uno aparentemente gigante. Todos los problemas provienen de la misma fuente y tienen la misma solución inmediata.
Deshacer la ilusión de la separación
El curso enseña que el mundo físico que tus ojos perciben constituye una ilusión o un sueño. Tu mente funciona como un proyector y el mundo actúa simplemente como la pantalla de tus pensamientos. La proyección siempre da lugar a la percepción. Por lo tanto, tú ves fuera lo que primero has decidido valorar o negar en tu interior.
Un curso de milagros sirve para deshacer la pequeña idea loca de que estás separado de Dios. Tú aprendes que nunca abandonaste tu verdadero hogar en la eternidad. El sistema del ego utiliza el cuerpo y el mundo para ocultar este hecho y mantenerte distraído. El curso actúa como un “desprogramador” del lavado de cerebro que el ego te impuso desde el nacimiento.
Tú utilizas el manual para encontrar a tu Maestro Interior y despertar a tu realidad inmortal. El Espíritu Santo traduce el amor de Dios a términos que tú puedes aceptar dentro del sueño. Al final del proceso, el curso mismo se queda obsoleto porque tú ya vives en la verdad. Tú regresas a la unidad perfecta donde no existe la dualidad ni el conflicto.
¿Qué significa que el Curso estaba trabajando en él? Bill sabía muy bien que uno no «hace el Curso» como se toma una clase de álgebra o de química. La clave no consiste en aprender a salirse con la suya, ni en adquirir datos o estrategias más eficaces, sino en desaprender nuestra programación previa. Algunas personas etiquetan UCDM como un curso de entrenamiento mental. Ciertamente lo es, ¡y gracias al cielo por ello!
Desde el nacimiento, nuestras mentes son entrenadas para creer en la separación, en la autoabsorción y en la carencia, no solo por nuestra familia, sino también a través de todos nuestros encuentros sociales: educativos, políticos, religiosos y a través de los medios. Este entrena-miento —impreciso e inútil, pero no necesariamente deliberado— que nos lleva a considerarnos más pequeños y menos dignos o importantes de lo que realmente somos, debe cambiar si queremos experimentar la paz mental. La práctica consistente de los principios del Curso nos hace tomar conciencia de las creencias largo tiempo arraigadas y limitantes, adquiridas en nuestro entrenamiento mental original. Así podemos decidir si queremos seguir atados a ellas o no. Es como si todos hubiéra-mos nacido y hubiéramos sido educados en una secta, con el ego como líder tiránico que exige una obediencia absoluta. Como no conocemos ninguna otra manera de vivir, asumimos que esta es la única. UCDM actúa como «desprogramador» del lavado de cerebro dirigido por el ego.
Carol Howe – Nunca te olvides de reir