El proceso del perdón propuesto por el Curso se resume en tres pasos fundamentales que nos permiten deshacer la ilusión de la separación y regresar a la paz:
- Identificar la causa (Reversión de la proyección): El primer paso consiste en reconocer que el problema no está “ahí fuera”, sino en tu propia mente. Debes darte cuenta de que lo que has juzgado o atacado en otro es en realidad algo que has condenado en ti mismo, y que tu falta de paz se debe a tu propia interpretación y no a sucesos externos.
- Abandonar la decisión (Deseo de cambio): Una vez que llevas el problema de vuelta a tu mente, debes reconocer que la culpa y el sufrimiento son una decisión que tomaste y que, por lo tanto, puedes elegir de nuevo. En este paso, decides que ya no quieres tu interpretación egoica y pides ayuda a Jesús o al Espíritu Santo para mirar la situación de otra manera.
- Permitir el reemplazo (La obra del Espíritu Santo): Este paso no requiere tu esfuerzo, sino solo tu consentimiento. Una vez que has retirado tu inversión en la culpa (pasos 1 y 2), el Espíritu Santo simplemente disipa la ilusión y la reemplaza con el Amor de Dios y la paz, restaurando tu cordura.
En resumen: tú te encargas de los dos primeros pasos (identificar y soltar el error) y el Espíritu Santo se encarga del último (brindar la curación).