El curso dice que la percepción está totalmente invertida porque creemos que el mundo externo es la causa de nuestras experiencias, cuando en realidad el mundo es solo un efecto de nuestros pensamientos. Normalmente pensamos que la verdad está afuera y la culpa en nuestro interior, pero la realidad es que la cordura reside dentro y la demencia es lo que proyectamos hacia fuera. Esta inversión ocurre porque el ego necesita que nuestra atención esté fija en el cuerpo y el mundo para que nunca regresemos a la mente, que es donde realmente reside el poder de decisión. Incluso en el nivel físico, la imagen que llega a nuestra retina está literalmente al revés, lo que sirve como símbolo de cómo nuestra mente ha invertido la realidad para que el sueño parezca real.
El ego fabricó la percepción para que solo admitamos en nuestra conciencia aquello que concuerda con nuestro deseo secreto de estar separados y eludir nuestra responsabilidad. Por todo esto, el Curso enseña que la percepción no es un hecho objetivo, sino una elección basada en nuestra propia interpretación y deseos. En resumen, no debemos intentar cambiar el mundo externo, sino elegir cambiar nuestra mentalidad acerca de lo que vemos.