Hemos hecho un nuevo capítulo del podcast UCDM para todos para aclarar la parte del texto dónde dice “Cuando un hermano te pide algo descabellado, hazlo porque no importa” porque creemos que puede confundir o entrar en oposición con la parte del curso que dice que no nos sacrifiquemos
Es normal que te sientas confundido con este punto, pues parece que Jesús se contradice, pero la clave está en lo que Kenneth Wapnick llama la distinción entre la forma (tu comportamiento externo) y el contenido (tu pensamiento interno).
Aquí tienes la explicación detallada basada en los autores que mencionas:
1. La resistencia hace el error real (Wapnick)
En su obra El perdón y Jesús, Kenneth Wapnick explica que cuando un hermano te pide algo “descabellado” y tú reaccionas con una fuerte oposición interna, en realidad estás haciendo que el error sea real. Al resistirte, demuestras que crees que tu salvación depende de no hacer lo que se te pide, otorgándole a ese acto físico un poder que no tiene sobre tu paz. La instrucción de “hacerlo” tiene como fin que reconozcas en tu mente que la petición externa “no importa”, pues nada irreal puede amenazar tu paz de Dios.
2. El fin del sacrificio (Renard)
Gary Renard, en La desaparición del universo, aclara que el sacrificio es un concepto puramente del ego basado en la creencia de que alguien debe perder para que otro gane. Renard explica que el sacrificio es un “tributo al ego” y que el Espíritu Santo sabe que no es necesario porque Dios nunca quita nada. Cuando Jesús dice que hizo el “último sacrificio”, se refiere a que demostró que el cuerpo no es nada y que el ataque no tiene efectos reales, liberándonos de la creencia de que sufrir o perder es necesario para la salvación.
3. ¿Tengo que dar dinero si me lo piden? (Mundy y Wapnick)
Jon Mundy señala en Vivir Un curso de milagros que, según el ego, dar significa perder, pero el Curso enseña que dar y recibir son lo mismo porque las mentes están unidas. Sin embargo, esto no significa que debas dar dinero en la forma cada vez que alguien lo pida de manera automática. Wapnick subraya que Jesús añadió una “nota al calce” crucial: no debes hacer nada que pueda ocasionarte daño a ti o a tu hermano, pues lo que hiere a uno hiere al otro.
4. La regla del sentido común
En El perdón y Jesús, Wapnick nos recuerda que la verdadera práctica consiste en llevar el problema a la mente y pedir ayuda para verlo sin el juicio del ego. Si dar dinero te genera resentimiento o si crees que le hará daño a la otra persona, “hacerlo” consistiría en cambiar tu percepción de ataque por una de paz, y desde ese lugar de quietud sabrás qué acción amorosa y normal tomar.
En resumen: “haces” lo que te piden en contenido (uniéndote a tu hermano en paz) para demostrar que su petición no te quita nada, pero usas el sentido común en la forma para no alimentar la culpa o el daño físico.
