¿Qué significa entregar a la Expiación?
Cita de Elisabet Graciella en 24/05/2026, 3:10 pmHe visto que algunos estudiantes "entregan a la expiación" y otros "entregan al Espíritu Santo". ¿Es lo mismo?
He visto que algunos estudiantes "entregan a la expiación" y otros "entregan al Espíritu Santo". ¿Es lo mismo?
Cita de David en 24/05/2026, 3:12 pmMira, para fines prácticos en tu estudio del Curso, entregar algo a la Expiación y entregárselo al Espíritu Santo es básicamente lo mismo, aunque hay un matiz técnico muy interesante. Kenneth Wapnick aclara que el Espíritu Santo es la «Mente de la Expiación», lo que significa que Él es el mediador o la Presencia que aplica ese principio de corrección a tus pensamientos. La Expiación es el concepto o la verdad de que la separación nunca ocurrió, mientras que el Espíritu Santo es la Voz o el Maestro que te ayuda a aceptar esa verdad en tu experiencia diaria. Cuando decides «entregar» un conflicto, lo que haces en realidad es pedirle al Espíritu Santo que traiga el principio de la Expiación a tu mente para que deshaga tu creencia en la culpa. Jon Mundy nos recuerda que el Espíritu Santo es el mecanismo de los milagros y la Expiación es el proceso práctico de deshacer la ilusión de la separación. Gary Renard también señala que el trabajo consiste en unir tu mente con el Espíritu Santo para practicar el perdón, lo cual es la forma de aceptar la Expiación para ti mismo. Por eso, Wapnick explica que aceptar la Expiación es simplemente cambiar de maestro, permitiendo que el Espíritu Santo reinterprete tus percepciones de ataque por peticiones de amor. Al final, no importa cuál de los dos términos uses, pues ambos se refieren a tu decisión de elegir el sistema de pensamiento de la paz en lugar del miedo del ego.
Mira, para fines prácticos en tu estudio del Curso, entregar algo a la Expiación y entregárselo al Espíritu Santo es básicamente lo mismo, aunque hay un matiz técnico muy interesante. Kenneth Wapnick aclara que el Espíritu Santo es la «Mente de la Expiación», lo que significa que Él es el mediador o la Presencia que aplica ese principio de corrección a tus pensamientos. La Expiación es el concepto o la verdad de que la separación nunca ocurrió, mientras que el Espíritu Santo es la Voz o el Maestro que te ayuda a aceptar esa verdad en tu experiencia diaria. Cuando decides «entregar» un conflicto, lo que haces en realidad es pedirle al Espíritu Santo que traiga el principio de la Expiación a tu mente para que deshaga tu creencia en la culpa. Jon Mundy nos recuerda que el Espíritu Santo es el mecanismo de los milagros y la Expiación es el proceso práctico de deshacer la ilusión de la separación. Gary Renard también señala que el trabajo consiste en unir tu mente con el Espíritu Santo para practicar el perdón, lo cual es la forma de aceptar la Expiación para ti mismo. Por eso, Wapnick explica que aceptar la Expiación es simplemente cambiar de maestro, permitiendo que el Espíritu Santo reinterprete tus percepciones de ataque por peticiones de amor. Al final, no importa cuál de los dos términos uses, pues ambos se refieren a tu decisión de elegir el sistema de pensamiento de la paz en lugar del miedo del ego.