Dinero prestado a un amigo
Cita de Elisabet Graciella en 23/05/2026, 12:53 pmComparto mi experiencia, justo me acaba de pasar está situación a inicios de esta semana.
El martes de la semana pasada, un amigo, con quién tengo amistad hace como 10 años, me pidió prestado mil pesos y me dijo, el viernes te los pago.
Pero, para esto, días antes, me saludaba, me daba los buenos días por WhatsApp y preguntaba por la salud de mi hijo, por una lesión que tuvo.
Me pide el dinero prestado, le dije, te lo encargo mucho, por favor y muy formalmente quedó de pagarlo al recibir su quincena.
A partir de que le presté el dinero, de acabaron los saludos y la preocupación por mi hijo, se llegó el viernes y en la noche le mando mi número de cuenta y le digo, te la paso para que por favor me hagas el depósito o transferencia y sólo responde, sí, gracias!!
Se llega el lunes y obviamente no me lo había pagado, le vuelvo a escribir y no me lee en todo el día, cuando es una persona que responde inmediatamente sus mensajes y pues sinceramente, me empecé a enojar mucho, me ganché con la situación.
Por una parte estaba mi ego, gritándome mil cosas en mi cabeza, no te ha pagado y ahora ni siquiera te lee, ya ni los buenos días te dio y ni siquiera volvió a preguntar por tu hijo.
Olvídate de ese dinero, ya no lo vas a recuperar y a la vez, mi "ego espiritual" bueno, le hace más falta a él, qué bueno que no eres tú la que está en esa situación, y así estuve todo el lunes 🤦🏻♀️
En la noche, le mando nuevamente un mensaje, diciéndole que qué tristeza que no sabía cumplir con su palabra y que ahora hasta le ignoraba.
Esa misma noche me contestó justificándose del por qué no respondía mis mensajes, pero, nada, sobre el dinero.
Y el martes en la mañana, decidí no cobrarle ya nada...
Y a las 3:15 pm sólo me depositó el dinero...
Francamente, no sé qué es lo que tengo qué trabajar yo, aquí, cuál fue mi lección? La importancia que le dí al dinero, no poder decirle no cuando me lo pidió prestado PQ no es la primera vez que me pide, porque yo me sentía tonta por haberle vuelto a prestar, tuve muchas emociones, me sentía traicionada porque no cumplió con su palabra, qué es lo que debo expiar, por favor, ayúdenme!!!
Y este comentario, de Gabriel, no es una coincidencia, Dios me lo está mandando precisamente a mí porque es algo que debo expiar para que mi alma tenga paz y no vuelva a presentarse está situación
Agradezco sus comentarios y orientación al respecto...
Gracias, gracias, gracias!!! Porque día con día, aprendo mucho más en este hermoso camino del despertar.
Bendiciones y Milagros en la vida de cada uno de ustedes, en el Nombre de Cristo Jesús, Amén!!! 🙏🏻
Comparto mi experiencia, justo me acaba de pasar está situación a inicios de esta semana.
El martes de la semana pasada, un amigo, con quién tengo amistad hace como 10 años, me pidió prestado mil pesos y me dijo, el viernes te los pago.
Pero, para esto, días antes, me saludaba, me daba los buenos días por WhatsApp y preguntaba por la salud de mi hijo, por una lesión que tuvo.
Me pide el dinero prestado, le dije, te lo encargo mucho, por favor y muy formalmente quedó de pagarlo al recibir su quincena.
A partir de que le presté el dinero, de acabaron los saludos y la preocupación por mi hijo, se llegó el viernes y en la noche le mando mi número de cuenta y le digo, te la paso para que por favor me hagas el depósito o transferencia y sólo responde, sí, gracias!!
Se llega el lunes y obviamente no me lo había pagado, le vuelvo a escribir y no me lee en todo el día, cuando es una persona que responde inmediatamente sus mensajes y pues sinceramente, me empecé a enojar mucho, me ganché con la situación.
Por una parte estaba mi ego, gritándome mil cosas en mi cabeza, no te ha pagado y ahora ni siquiera te lee, ya ni los buenos días te dio y ni siquiera volvió a preguntar por tu hijo.
Olvídate de ese dinero, ya no lo vas a recuperar y a la vez, mi "ego espiritual" bueno, le hace más falta a él, qué bueno que no eres tú la que está en esa situación, y así estuve todo el lunes 🤦🏻♀️
En la noche, le mando nuevamente un mensaje, diciéndole que qué tristeza que no sabía cumplir con su palabra y que ahora hasta le ignoraba.
Esa misma noche me contestó justificándose del por qué no respondía mis mensajes, pero, nada, sobre el dinero.
Y el martes en la mañana, decidí no cobrarle ya nada...
Y a las 3:15 pm sólo me depositó el dinero...
Francamente, no sé qué es lo que tengo qué trabajar yo, aquí, cuál fue mi lección? La importancia que le dí al dinero, no poder decirle no cuando me lo pidió prestado PQ no es la primera vez que me pide, porque yo me sentía tonta por haberle vuelto a prestar, tuve muchas emociones, me sentía traicionada porque no cumplió con su palabra, qué es lo que debo expiar, por favor, ayúdenme!!!
Y este comentario, de Gabriel, no es una coincidencia, Dios me lo está mandando precisamente a mí porque es algo que debo expiar para que mi alma tenga paz y no vuelva a presentarse está situación
Agradezco sus comentarios y orientación al respecto...
Gracias, gracias, gracias!!! Porque día con día, aprendo mucho más en este hermoso camino del despertar.
Bendiciones y Milagros en la vida de cada uno de ustedes, en el Nombre de Cristo Jesús, Amén!!! 🙏🏻
Cita de David en 23/05/2026, 12:56 pm¡Qué experiencia tan valiosa has compartido! Lo que te sucedió es un "aula de clase" perfecta para tu sanación.
Aquí tienes los puntos clave para trabajar esa situación:El verdadero problema no es el dinero: El Curso enseña que nunca estamos disgustados por la razón que creemos. El conflicto no fue el préstamo o el silencio de tu amigo (que es solo la forma), sino tu decisión interna de elegir al ego y perder tu paz (el contenido).
La trampa de la "víctima inocente": Al sentirte traicionada porque él no cumplió su palabra, tu ego buscó demostrar que tú eres la "buena" y él es el "malo". Wapnick explica que nos gusta estar disgustados porque eso "prueba" que somos víctimas de lo que otros nos hacen, ocultando que nosotros mismos elegimos ese dolor en nuestra mente.
Cuidado con el "ego espiritual": Pensar "le hace más falta a él" o "qué bueno que no soy yo quien está así" es una forma de especialismo. Te hace sentir superior o diferente, lo cual refuerza la separación en lugar de la unión.
Hacer el error real: Al juzgarlo por "no cumplir su palabra", estás haciendo que su error sea real para ti. El perdón verdadero reconoce que lo que pensaste que tu hermano te hizo (quitarte la paz o el dinero) en realidad no tiene poder sobre tu verdadera identidad.
¿Qué es lo que debes expiar? No tienes que expiar el haber prestado dinero o haber sido "tonta". Lo que se entrega a la Expiación es tu juicio contra él y contra ti misma. Debes trabajar el reconocimiento de que utilizaste a tu amigo como un chivo expiatorio para proyectar tu propia culpa inconsciente.La lección: Tu paz no depende de si él te paga o te saluda, sino de a qué maestro eliges en tu mente. El hecho de que te devolviera el dinero es irrelevante para tu sanación; el milagro es que puedas verlo a él con amor, independientemente de su comportamiento.
¡Ánimo! La próxima vez que sientas esa "punzada", recuerda: "Podría ver paz en lugar de esto"
¡Qué experiencia tan valiosa has compartido! Lo que te sucedió es un "aula de clase" perfecta para tu sanación.
Aquí tienes los puntos clave para trabajar esa situación:
El verdadero problema no es el dinero: El Curso enseña que nunca estamos disgustados por la razón que creemos. El conflicto no fue el préstamo o el silencio de tu amigo (que es solo la forma), sino tu decisión interna de elegir al ego y perder tu paz (el contenido).
La trampa de la "víctima inocente": Al sentirte traicionada porque él no cumplió su palabra, tu ego buscó demostrar que tú eres la "buena" y él es el "malo". Wapnick explica que nos gusta estar disgustados porque eso "prueba" que somos víctimas de lo que otros nos hacen, ocultando que nosotros mismos elegimos ese dolor en nuestra mente.
Cuidado con el "ego espiritual": Pensar "le hace más falta a él" o "qué bueno que no soy yo quien está así" es una forma de especialismo. Te hace sentir superior o diferente, lo cual refuerza la separación en lugar de la unión.
Hacer el error real: Al juzgarlo por "no cumplir su palabra", estás haciendo que su error sea real para ti. El perdón verdadero reconoce que lo que pensaste que tu hermano te hizo (quitarte la paz o el dinero) en realidad no tiene poder sobre tu verdadera identidad.
¿Qué es lo que debes expiar? No tienes que expiar el haber prestado dinero o haber sido "tonta". Lo que se entrega a la Expiación es tu juicio contra él y contra ti misma. Debes trabajar el reconocimiento de que utilizaste a tu amigo como un chivo expiatorio para proyectar tu propia culpa inconsciente.
La lección: Tu paz no depende de si él te paga o te saluda, sino de a qué maestro eliges en tu mente. El hecho de que te devolviera el dinero es irrelevante para tu sanación; el milagro es que puedas verlo a él con amor, independientemente de su comportamiento.
¡Ánimo! La próxima vez que sientas esa "punzada", recuerda: "Podría ver paz en lugar de esto"